D. se metió un chicle de menta similar a una pastilla para la gripe en la boca. Y se acordó de lo que le había dicho su madre una vez: cuando ella era pequeña, los chicles eran como ladrillos, rectángulos duros envueltos en un fino papel aceitoso. Pero D. nunca había visto chicles semejantes y simplemente le había contestado: "Sí, mamá, lo que tú digas". Para que se callase pronto. Porque le parecía otro de aquellos impertinentes en-mis-tiempos que tanto detestaba. Pues ella no había estado allí. Y no había comido chicles en forma de ladrillo. Ni barritas con sabor a sandía que parecían gusanos. Pero sí que había comido muchísimos chicles. Era toda una experta. Se metió otro en la boca. Ya iban tres. Le encantaba formar una pelota enorme y mascarla durante horas. Una vez logró mascar durante 5 horas 15 chicles a la vez, de distintos sabores. Hoy, no sabía bien por qué, se había acordado de los chicles en forma de ladrillo. Aunque "acordarse" era del todo imposible, porque nunca los había llegado a comer. E introdujo otro. Cuatro. Esta vez, todos de menta. Aunque a mayor cantidad, menos intenso era el sabor. Sacó el último chicle del paquete. Y antes de tirarlo se fijó en el eslogan: "La naturaleza en tu boca". Menuda estupidez. Ella no quería comerse la naturaleza, únicamente quería otro chicle. Y se metió el último en la boca.
..
...
...
Y lo mascó. Lo fosilizó junto al resto. La bola blanca y pegajosa se hizo un pelín más grande, más densa, más pesada. Pero tenía la lengua en forma. Aunque aquellos chicles no fueran ladrillos, sino prototipos descartados de aspirinas.
.
.
.
Y mascó, mascó. Rebuscó en los bolsillos y dio caza a lo que precisamente andaba buscando: un nuevo paquete de chicles. Lo abrió; lo observó con deleite. Feliz como una drogadicta previa a una dosis inminente.Uno no piensa en que vaya a ser la última. Tenía un docena de paquetes más en la mochila. Quizá aquella tarde establecería un nuevo récord.
.
.
Y nada más.
+
+
+
+
+
(porque ni sé ni quiero seguir. que otros (valoren)infravaloren el desarrollo de un texto).
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada